El Cabo Busto, en Valdés

Sus espectaculares acantilados y sus tentadores pastelitos

Es de sobras conocida la belleza de los paisajes asturianos, que se extiende tanto a sus parajes de interior, con sus majestuosas cimas, sus manantiales y ríos, sus fuentes y lagos y sus verdes praderas, como en los de su litoral, con sus impresionantes y verticales acantilados, sus atractivas playas y sus pintorescos pueblos pesqueros.

Aunque ante tanta belleza es difícil decantarse por alguno de ellos, quizás uno de los escenarios más impresionantes de los que podemos ver en esta comunidad sea la zona que rodea el Cabo de Busto, en el concejo de Valdés.

Sus abruptos acantilados, con tranquilas y pequeñas playas a sus pies y junto a bosques que parecen sacados de un cuento , son realmente espectaculares. Se trata de un espacio natural que vale la pena recorrer, con agradables senderos flanqueados por árboles, en los que encontraremos algunos miradores que nos permitirán disfrutar de una maravillosa panorámica de esta bella zona del Cantábrico.

Además de disfrutar de unos atractivos y relajantes parajes, el paseo nos ofrece otros alicientes como el poder admirar su famoso faro, que alcanza las 21 millas marinas.

Otro de los alicientes es la pastelería existente en el lugar, que parece sacada también de un cuento, y que elabora unos pastelitos exquisitos y muy originales, con una presentación impecable.